El Rincón del Pensamiento

Las niñas ya no quieren ser princesas (Parte 1)


Ni falta que las hace.

Que diferentes pueden ser las cosas con el paso del tiempo. Y parece increíble lo mucho que puede influenciar el entorno al cambio.

Antes nos educaban para ser lo que se suponía teníamos que ser. Menos mal que eso ha cambiado. Despacio, pero lo ha hecho. Sinceramente es uno de los detalles que no cambiaría de la época en que en mi caso, me ha tocado vivir.

Una de las influencias que nos hacían pensar que las cosas podían ser diferentes fue precisamente un icono que revolucionó el mundo de los videojuegos de la época. Uno de esos iconos que al menos yo intentaba hacer funcionar en un Windows95 cuando ni siquiera sabíamos que puñetas era Internet realmente o que era un Macintosh, y que todo nos sonaba a conspiración extranjera o algo así.

1996 fue el año en que nació la que sería la heroína por excelencia. La que nos haría querer ser independientes, fuertes, auto-suficientes y femeninas. Y que el ser así no implicaba caer en desgracia, todo lo contrario. Nos abría los ojos para contemplar lo que querían que fuéramos, y comprender lo que queríamos ser realmente.

Fui una de las que tuvo la suerte de ver cómo aquello iba a cambiarlo todo. Una de las que buscó la forma de conseguir hacer funcionar aquel primer videojuego en un ordenador que hoy estaría a años luz (Ya no hacen Windows como el 95-98). Fui una de las que pasó horas y horas delante de una pantalla tratando de resolver acertijos, puzzles, no caer en trampas, avanzar pantallas y salir ilesa el mayor número de veces. Fui de las que dejó de creer en príncipes azules, vestidos de princesas y manzanas envenenadas, para caer en la aventura, la acción, la arqueología, la historia antigua, los misterios y todo ello envuelto con un toque de seducción y carisma que te hacía ver que una chica podía ser todo aquello sin perder su esencia de fémina.

Así nació mi amor por la arqueología, por la historia, por los objetos antiguos, por el conocimiento de las culturas que nos preceden… Y aunque hay que reconocer que también Indiana Jones tuvo que ver en ello, ver que una mujer también podía hacer aquello fue la que lo revolucionó todo. Porque Indiana no dejaba de ser hombre y tener a chicas gritonas e histéricas a su alrededor… pero Lara, Lara era distinta.

Y con Lara Croft en 1996, nació Tomb Raider.

Y será marzo de 2013 el año de la salida de su próxima aventura tras 17 años sin perderla la pista. Toda una vida ¿no?

La joven aventurera ha sufrido cambios desde su lanzamiento, pero su esencia sigue ahí: intacta.

En aquella primera versión nos contaban la historia de una aristócrata inglesa amante de las aventuras y de sus viajes por el mundo entero. Siendo adolescente, en uno de esos viajes de vacaciones para hacer esquí, volaba con su madre Amelia De Mornay Croft sufriendo ambas un accidente en el Himalaya y siendo la única superviviente. Caminó diez días, logrando llegar a Tokakeriby. Tras aquella experiencia su infancia y su vida cambió por completo. Comienza a viajar con su padre Lord Richard Croft, un apasionado de la arqueología como su madre, y es instruida por diferentes tutores. Aún así, padre e hija se distancian. Con quince años, su padre desapareció en Camboya quedando como única heredera de los Croft y a pesar de las disputas familiares, debería ser la única que llegara a poseer todo el patrimonio de los Abbingdon al alcanzar la mayoría de edad.

Lara continuó sus estudios y viajó a Suiza para acabarlos. Habla trece idiomas y es conocedora de la historia antigua como nadie, convirtiéndola en parte de su vida. Aquella dura infancia sólo la hizo más fuerte. Cuando cumplió los dieciocho años debía heredar las posesiones de sus padres. Los familiares de Lara tenían estipulado, dado que era Condesa de Abbingdon, casarla con el prestigioso Conde Earl de Farrington, pero Lara se negó en rotundo, perdiendo por ello la herencia.

Lady Croft recurre entonces a escribir libros de viajes para financiar sus expediciones, mudándose a la mansión de Surrey herencia de una tía, la única familia que la apoyaba sin rencillas de dinero por detrás. Y allí vive con su mayordomo Winston, que lo fuera también de su tía. Entre sus hazañas, expediciones y viajes llega a descubrir a Big Foot o el Arca de la Alianza, ganando gran prestigio en lo que hace, y siendo reconocida por muchos, y criticada por sus métodos por muchos otros.

Esta es su vida… Así nació y se la conoció al principio. Mucho ha cambiado desde entonces, pero su esencia ha perdurado. Su historia, es una que cuenta que las cosas pueden cambiar de golpe, y que nada está sujeto a lo que habías planeado. O lo que habían planeado para ti.

Lara copia

(Leer Parte 2) 

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2 comentarios

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