El Rincón del Pensamiento

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El Ministerio del Tiempo


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Series españolas hay muchas… series de ciencia ficción “made in Spain” la lista es corta.

Se puso de moda hace algunos años en este país comprobar que la historia vende. Con series como “Águila Roja” que fue de las primeras, seguida de otras como “Isabel”, o más recientemente “Las Chicas del Cable” se ha ido deshilando un filón que se ha ido explotando poco a poco. Parecía que por fin se dejaban atrás los “intentos” de series americanas y se apostaba por lo hecho en casa.

Pero claro ciencia ficción, lo que se dice ciencia ficción, eso son palabras mayores.

Hay que invertir mucho para una producción de este tipo. Y además, hay que enganchar a un público muy exigente, en un tema que en este país es muy complicado. Aún así, en febrero del 2015 Televisión Española lanzaba el primer intento: “El Ministerio del Tiempo“.

Durante ese año, pudimos ver como la historia entraba a los hogares gracias a los capítulos semanales donde se relata el día a día de una institución gubernamental secreta española que mantiene una vigilancia estricta sobre una serie de portales que hacen posible cruzar a través de ellos a épocas diferentes. El objetivo del ministerio es detectar e impedir que cualquier intruso del pasado llegue al presente, o al revés, además de mantener el curso de la historia con patrullas que viajan al pasado para evitar que alguien pueda cambiar el curso histórico en su beneficio. Ahí es nada.

Dirigida por los hermanos Pablo y Javier Olivares y con un reparto excepcional: Rodolfo Sancho, Aura Garrido, Nacho Fresneda, Jaime Blanch, Juan Gea o Cayetana Guillén Cuervo, entre otros, por primera vez se podía decir que con ésta serie, se dejaba atrás al fin un escolló que en nuestro país hasta ahora era insalvable.

Lo que parecía en un principio un guiño más a otra serie histórica, acabó rompiendo moldes. Por primera vez se mezclaba la ciencia ficción y la historia en nuestro país, y todo ello aderezado con guiños, grandes guiones, momentos increíbles, un humor crítico y sin tapujos… y un sin fin de detalles haciendo que la serie saltara y lo hiciera a lo grande.

Pero “El Ministerio del Tiempo” no nació para ser una serie más de la Cadena de Televisión Española, hizo el salto más importante en nuestros días. Un salto que parece que en este país no cuenta: el salto a Internet.  Moviendo a una legión de fans en todo el mundo al que llega la serie a través del canal internacional español, personas de todo el planeta podían ver algo distinto usando la red de redes para poder disfrutar la serie fuera de España con el horario y la localización de cada uno. Internet pasó a ser la puerta del tiempo más importante para todos aquellos que querían disfrutar de algo distinto y encima con marca española.

Tras una primera temporada increíble, en febrero de 2016 veía la luz la segunda temporada con la incorporación de Hugo Silva, y con un nivel mayor en guiones, capítulos, historias y sobre todo… fans que la siguen y que aumentaban.

Daba igual las comparaciones, se estaba haciendo una serie propia con su toque. Y eso cuenta mucho, porque inventar ya está todo inventado.

Con la conclusión de aquella segunda temporada, los rumores saltaron a las redes. Televisión Española no parecía muy contenta de tener en su palestra una serie que dice las cosas claras, que mueve a mucha gente y que ante el silencio respecto a su renovación, acabó viendo que era un suicidio en las redes sociales. Además, aparecía en Estados Unidos la versión americana de nuestro “El Ministerio del Tiempo“. Eso sin contar con la demanda de subtítulos para otros países de la serie española. Pero a TVE lo que le importa son los números y los bolsillos de los de arriba, está claro. Y miedo da pensar que encima acabe en la competencia, donde ver cualquier serie es abandonarla debido al maltrato publicitario en el que viven, los horarios de contra-programación… y admitámoslo, ¿quién enciende la tele hoy día con Internet supliendo la falta de originalidad por parte de las televisiones en este país? Yo soy la primera que dije se acabó hace años, la apagué y no volví a encenderla para ver lo que paga el contribuyente, y lo que no paga también.

A pesar de todos los problemas y con bastante retraso, se llegó a un acuerdo con Netflix, y la tercera temporada pudo grabarse con mayor presupuesto, mejorando la producción y haciendo que los seguidores veamos de nuevo la serie en antena desde ayer 1 de Junio de 2017.

Pero la verdad escuece. El horario de emisión de la serie, un jueves a las 22.40 deja mucho que desear. Tampoco ayuda nada el hecho de que la cadena tampoco cumpla ese horario, las quejas vía twitter a la cuenta de TVE eran continuas cuando alargaron su salida a antena y no emitían el capítulo. Para colmo, la web de la cadena comenzó a fallar en cuanto la comunidad internacional trató de ver desde sus países de residencia la serie. Toda Latinoamérica, donde seguidores de la serie visionaban la misma, vieron frustrados sus intentos. Y eso incluye por supuesto, a todos los españoles, que han tenido que salir de su país por motivos de trabajo (ese que no hay en España y que se insiste en llamar “movilidad geográfica”, como el que habla de “España va bien”). Seguidores que ahora viven en el extranjero y que también quieren verla, ni siquiera pudieron tener acceso porque al parecer ésta temporada, se va a recortar la emisión según localización. Quizás debido a que parte del presupuesto ha salido de Netflix, ésta imagino yo, habrá impuesto sus condiciones. Si Netflix fuera lista, emitiría con un día de retraso (como hace con otras series), con una semana… y no a final de temporada como al parecer va a ocurrir dado que han puesto sus euros debido a que TVE miró para otro lado.

¿Así es como quieren que la audiencia baje para sacarla de la parrilla? ¿Tanto les molesta que el dinero público de la cadena se use en algo que escuece, que es bueno, que enseña y que critica de forma sana y abierta precisamente, la forma en como se hacen las cosas en este país? ¿Tanto fastidia que se de una visión real tras su fondo de ciencia ficción de cómo nos sentimos en casa? ¿Se sigue prefiriendo en este país que el pueblo vea programas que realmente a veces insultan la inteligencia humana? ¡Ya basta señores! Internet es el grito de todos aquellos que nos negamos a que nos tomen el pelo y no queremos que insulten nuestra inteligencia.

Quiero que se respete el trabajo que se hace con tanto cariño, con tanta devoción y sin tapujos en “El Ministerio del Tiempo“. Que haya libertad de verdad para que vea la serie como se debe ver el que quiera verla, y el que no, que cambie de canal o se vaya a otra web. Quiero que se tenga en cuenta, no sólo las audiencias del televisor… ¡Internet existe! ¡Y somos muchos! Dejen de creer que tienen el control de lo que se dice en la caja tonta, donde ya sabemos de qué pie cojea cada cadena. Y si ustedes, directivos de TVE no quieren la serie, dejen de usar la excusa de siempre, que yo tengo muy claro el motivo. Y puede que crean que “la historia la escriben los vencedores”, pues no señores, la libertad que da Internet a la humanidad hace que la historia caiga por su propio peso.

Queremos a El Ministerio del Tiempo y vamos a defenderlo. E igual que en la serie hacen cada semana, la defenderemos sin mordernos la lengua. Porque hay cosas que no se pueden tocar: “La Educación, la Sanidad, y los viajes en el tiempo…” “Que todos sabemos como trata España a sus héroes… “y que “siempre tuvimos buenos soldados, pero pésimos jefes”.

Honor y reputación ¡siempre!

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Felicidades Lara Croft: 20 años siendo también mi icono


Veinte años no son nada. O al menos no lo son para la heroína femenina por excelencia.

Hoy día puede que a muchos les parezca exagerado dada la cantidad de demanda de videojuegos y de diferentes aventuras gráficas donde los personajes femeninos tienen su peso. Pero el caso es que, todas ellas tienen en Lady Croft su referente.

Hace veinte años los videojuegos eran cosa de niños, y por supuesto, los protagonistas en su mayoría también eran masculinos. Pero en aquella época también había jugadoras, aunque su número no fuera tan grande. Y en cierta forma, muchas de aquellas jugadoras nos volcábamos en hacer entender a la sociedad que también existíamos y que podíamos valernos solas.

Hoy día puede parecer descabellado, pero hace veinte años las cosas eran bastante diferentes y desde su punto de vista, la entonces joven aventurera puso un punto de inflexión sobre esa falsa moral que arrastrábamos por que las cosas eran así, y punto.

Así que sí… No sabes lo lejos que hemos llegado.

Con su salida en 1996 lo hizo de forma bastante discreta, y en estos veinte años ha pasado por diferentes etapas, como la vida misma vaya. Apareció para revolucionar el pensamiento y cambiar las cosas. Las chicas también podían ser malas, autosuficientes, inteligentes, especialistas, duras en la vida y dueñas de su propio destino. Y con el paso del tiempo, y de las aventuras con Lara Croft cada vez se veía más y más en ella ese toque de mujer única que en el fondo todas queríamos poder alcanzar. Con ella, muchas queríamos dejar claro que podíamos llegar a ser lo que quisiéramos.

Pero la Lara de hoy, es una Lara renacida. Una que con la experiencia hasta ahora vivida ha sabido darle un giro de tuerca más a su propio yo. La compañía Eidos supo como explotar a aquella Lara entonces, y ahora Square Enix que comprara en su día Eidos, con Crystal Dynamics al frente, lo hace de otra manera.

Pero para mi no ha cambiado nada. Para mi sigue siendo la misma chica a la que he conocido en diferentes etapas. Primero curtida, tal y como nos la presentaron en su primera historia buscando el Sción (que revivimos cuando cumplió diez años con ese mismo juego remasterizado: “Anniversary”), para después localizar la Daga Xian, y después las cinco Piedras Meteoríticas, teniendo que encerrar a Seth de nuevo en su tumba egipcia usando el Ankh, reviviendo su pasado tras su desaparición tras ser dada por muerta al localizar La Piedra Filosofal o la Lanza del Destino, y aprendiendo despues de las 4 Pinturas Oscuras y buscando a Excalibur la Espada de Arturo o la búsqueda de la mítica Avalon.

Con esta nueva Lara, vemos ahora su versión menos curtida. Pero donde se explica el motivo de cómo es la Lara que siempre hemos conocido. Con su primer viaje en el Endurence, veíamos a una joven arqueóloga como otra cualquiera: inteligente pero con todo el tiempo del mundo para aprender de sus mentores, hasta que la búsqueda de la Mítica Reina Sol y la leyenda de Yamatai la lleva a naufragar en una isla desconocida en donde tendrá que aprender hasta donde pueden llegar sus capacidades y qué ha de hacer para sobrevivir por sí sola. Una vez consigue salir de aquella isla, acabará por tener más preguntas que respuestas lo que la lleva a investigar y buscar la obsesión de su propio padre: el alma inmortal.

Con el segundo juego de esta nueva etapa, vemos a una Lara que no piensa rendirse para conseguir saber más sobre lo que en su día creyó que eran sueños y divagaciones de su padre. Nunca pensó que aquello en lo que él creía, acabaría siendo su propia búsqueda. En la nueva aventura, Lara está obsesionada por huir de su mundo, uno en el punto de mira de la sociedad inglesa por ser hija de quien es: Lord Richard Croft. Ella no quiere nada de eso, sólo seguir los pasos de su padre buscando ese alma inmortal, lo que la lleva a Siberia en busca de la Mítica Ciudad Kítezh que fuera en su día construida por el príncipe Vladimir en el siglo XIII, tras buscar pistas primero en Siria y en la figura de El Profeta de Constantinopla. Las huellas de este personaje aparecerán también en Siberia donde Lara buscará localizar la mítica ciudad y sus secretos.

Hoy Lara Croft cumple veinte años. Y hoy, de nuevo y por medio de un DLC nuevo (DownLoadable Content – Contenido Descargable), los que hemos conocido y vivido con ella vemos de nuevo uno de los icónicos lugares que podíamos explorar en sus antiguos juegos: La Mansión Croft. Y no sólo eso, el pasado… el presente y con ello el futuro vuelve a hilarse de nuevo. Quizás no sea exactamente igual al que fue creado en un principio, pero el retoque es tan perfecto, tan bien tramado… y con tantos guiños que apuntan a un respeto absoluto a todo lo anterior creado para ella, que es como tocar el cielo. Va a ser difícil superar esa sensación vivida con esa reliquia egipcia que sabes que más adelante ella misma obtendrá, o escuchar nombrado ese dragón de jade que hará que más adelante, investigue el Templo de Xian. Detalles, guiños, y una sencilla maravilla gráfica sólo digna de alguien como Lara Croft.

Nunca hubiera imaginado que aquella aventura gráfica que jugara hace años en un ordenador destartalado en donde una mujer pixelada y buscando reliquias y tesoros en lugares llenos de cuadrados de colores y pixeles gigantes que ya entonces eran lo más increíble del mundo y que me hizo soñar con visitar tantos lugares distintos para vivir aventuras siendo una niña, hoy… me haría sentir exactamente lo mismo a tal nivel que no hace falta tener que imaginar, ha sido como poder tocarlo.

En aquel entonces quizás no podía comprender en toda su amplitud aquello. Sólo sabía que Lara era especial y que siempre lo sería. Veinte años después y pudiendo disfrutar de ella aún, echando la mirada atrás, he comprendido que no sólo me enseñó a entender hasta que punto la fortaleza nace de uno mismo ante las duras pruebas de la vida. También me enseñó que las cosas buenas tienen un precio, que el esfuerzo es el camino para que las cosas merezca la pena y que el pasado es muy importante: aprender de él ha de convertirse en un hábito para evitar repetir los errores.

Gracias por poder crecer contigo Lara Croft. Gracias por enseñarme todo lo que he aprendido y que hoy, sin duda alguna, me hacen ser quién soy.

¡Feliz Cumpleaños Lara! Te espero en tu próxima aventura.


Rise of the Tomb Raider


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[Artículos anteriores: Parte 1Parte 2Parte 3Parte 4]

Dos largos años… desde el regreso de la heroína arqueóloga Lara Croft a la vida de mano de Crystal Dynamics y Square Enix, los fans de la saga hemos tenido que recibir la bofetada y comprobar lo que es tener que aguantar las ganas de ponernos en la piel de nuestra aventurera favorita desde hace años debido a la nueva política por parte de la empresa que desarrolla ahora su futuro.

Aunque la salida de la nueva aventura de Lara, con título “Rise of the Tomb Raider” fue en exclusiva para la consola de Microsoft Xbox One a finales de 2015, decisión basada sólo en lo que el dinero puede llegar a hacer, no ha sido hasta 2016 cuando la compañía soltó la exclusividad por parte de su consola y permitió su venta también para PC (sólo Windows), mientras que Playstation, la consola que diera vida antaño a Tomb Raider tendrá que seguir esperando su salida.

Tras vivir una increíble aventura con el juego anterior, pudimos ver como su vida y su historia volvían a contarse de nuevo, y que nos llevaba a ver como una joven y recién estrenada arqueóloga, buscaba signos de la existencia del mito de La Reina Sol, Hímiko y de su antiguo reino de Yamatai en el Triángulo del Dragón en el mar de Japón. Hasta allí fuimos con ella y su grupo de amigos, sintiendo en la piel lo que la joven e inexperta Croft iba a sufrir y vivir a partir de este momento.

Lara salió de aquella isla con vida pero ya no volvería a ser la misma. Las creencias de su padre, arqueólogo como ella y la piedra filosofal por la cual había seguido sus pasos, acababa de dar un giro de ciento ochenta grados. De repente, no todo era físico, no todo era historia, o ciencia, o mito… Yamatai, y la Reina Himiko la hizo ver que quizás detrás de cada mito hay una historia de verdad. Allí vio un Alma Inmortal… y a partir de allí necesitará saber más sobre todo aquello que su padre buscaba y que ella no entendía.

“Los exploradores que buscan las verdad son los pioneros, quienes defienden el futuro”

Con una Lara que ha aprendido en su aventura anterior lo que es sobrevivir de forma brutal, en esta nueva entrega veremos como busca una verdad que hasta ahora pensaba que sencillamente, eran los delirios de su padre.

Hoy sabe que su padre no estaba loco. Hoy necesita saber más sobre lo que ha visto, y tratar de comprenderlo. Hoy Lara Croft seguirá los pasos de un progenitor al que idolatró siendo una niña, al que vio caer debido a sus creencia y buscará más allá de todo para desvelar la verdad.

Y la verdad… Os hará libres.

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Naledi


Portada de National Geographic - Mark Thiessen

Portada de National Geographic – Mark Thiessen

Creo que existe una idea romántica a todo lo que envuelve la arqueología. Y si lo creo es porque yo misma he sentido esa sensación frecuentemente. Ya sabéis, esa idea de descubrimiento de objetos, o restos arqueológicos que den la vuelta al mundo. O encontrar la localización de lugares perdidos en los anales del tiempo. O buscar, en modo Indiana Jones tesoros ocultos o salvar en modo Lara Croft pequeños rincones de historia antigua con la idea de que sean vistos por millones de personas en un museo. Todo ese marco es el que te empuja (al menos en mi caso) a saber más y más sobre las preguntas del tipo ¿quiénes somos? o ¿de dónde venimos?

Con el tiempo, también en mi caso, esas ideas románticas siguen ahí pero aprendes a controlarlas porque también aprendes con el tiempo que la arqueología y todas sus ramas de fácil, no tienen nada. Como ciencia que es, cambia y lo hace constantemente, como debe ser. Todo lo que tenemos, hasta ahora sobre nuestros ancestros, son hipótesis. Muchas de ellas marcadas en lógica pero hipótesis al fin y al cabo y por tanto jamás pueden ser dadas como verdades. Dogmatizar la ciencia es un error, un error que puede ser entendible por el mero hecho de ser humanos y tener la necesidad imperiosa de defender nuestras ideas, o nuestras teorías. Pero la historia ha demostrado una y otra vez que el fundamentalismo científico detiene en seco al científico y le impide avanzar.

La arqueología y la paleontología, sin duda alguna no son diferentes a otras ciencias. Creo que una cosa es la ciencia dedicada, por ejemplo, al estudio de una enfermedad y su cura, o el estudio del Universo y lo que hay más allá de lo que nuestros telescopios pueden ver. Cualquiera de estos dos ejemplos es una vista a un futuro, en el que los adelantos científicos en otras ciencias, sirven de ayuda y apoyo para conocer ese futuro. Pero el estudio del pasado, el saber qué ocurrió en un asentamiento, en una cueva con restos arqueológicos antiguos, es harina de otro costal. Aún así, se formulan hipótesis como en toda ciencia, y aun así hoy pueden ser evaluadas y pasar esas evaluaciones con lo que se sabe hasta ahora pero mañana… quizás eso puede cambiar y tener que replantearse el esquema por completo.

Un esquema gigantesco de un puzzle gigantesco.

Un rompecabezas en donde se debe de tener siempre la mente abierta a cambios. Pero esos cambios sólo pueden darse con datos en la mano, y eso no siempre es posible en el estudio del pasado, pero no por ello los hallazgos son menos importantes, ojo, simplemente hay que sopesarlos, y buscar la forma de dar sobre todo y por encima de todo, una datación. Que nadie quita el mérito a los hallazgos encontrado, sea dicho de paso.

Hoy en día, inevitablemente también, estamos sometidos a una presión mediática. En la era en la que las noticias vuelan por internet y lo que hoy es noticia, mañana deja de serlo es algo que antiguamente no pasaba. Si algo tenía tirón podía mantenerse en el ojo de la noticia durante meses, hoy… durante unas pocas horas.

Creo que justamente esto es lo que está pasando con la noticia que ha saltado a la palestra esta semana, respecto al descubrimiento que se ha hecho eco en todos los medios de comunicación. Conste y quede claro, que es mi humilde opinión desde la más absoluta ignorancia en comparación con la sabiduría que el equipo de investigadores de 43 instituciones distintas de todo el mundo ha presentado esta semana. Sea como fuere, no soy más que una simple amateur, loca por la arqueología y la historia antigua así como por los descubrimientos, que los que sí saben, encuentran oculto en nuestro planeta. El caso, es que la noticia que ha dado la vuelta al mundo, ha sido la información del estudio dada por este grupo de científicos que ha sacado a la luz (y por todo lo alto) el descubrimiento realizado en octubre de 2013 en una pequeña cámara de una cueva llamada “Rising Star” a unos cincuenta kilómetros al noroeste de Johannesburgo, en Sudáfrica. Esta cueva se ha localizado a casi cien metros de la entrada y a unos treinta metros de profundidad. Según los estudios de la zona, el lugar siempre ha estado a oscuras en el fondo de la cueva desde hace millones de años.

En el lugar se han localizado unas 1.510 piezas correspondientes al menos a 15 individuos, siendo la mayor acumulación de restos de una especie humana prehistórica en África. En el resto del mundo, tan sólo la Sima de los Huesos en Atapuerca, Burgos, del que se han sacado más de 5.000 piezas de 30 individuos distintos, le supera.

Los restos están ahí, es inamovible. El descubrimiento por la cantidad es muy importante. Pero falta algo, algo que al menos a mi, me han enseñado que es básico en esta ciencia antes de aventurarse a lanzar tan siquiera una hipótesis, y es su edad. Y me temo, que esto es muy importante. Aún así, está claro que el descubrimiento va a dar mucho que hablar y sin duda, con esa datación hecha, quizás tengamos que volver a replantear nuestros esquemas.

A vista de todos, la presentación de los fósiles al mundo sin dar una datación ni tan siquiera aproximada queda, al menos para mi, en mera especulación. Es cierto que el estudio realizado a todo lo encontrado en estos dos años es muy importante. Los paleontólogos han podido gracias a la ciencia de hoy en día saber que medía metro cincuenta y pesaba unos cincuenta kilos. Que tiene rasgos que sin duda parecen humanos. Que los huesos de la mano parecen indicar que podían utilizar herramientas. Y que los pies, con el dedo gordo alineado con los otros cuatro le hacía apto para caminar en ver de agarrarse a las ramas, por lo que parece ser que podría ser bípedo. Era poseedor de dientes incisivos pequeños y un cráneo redondo donde alojar un cerebro parecido al nuestro. Por otra parte, la curva de los dedos de las manos es apta para moverse aún por las ramas, el hombro y el tórax confirman que pasaban mucho más tiempo en los árboles que en el suelo. Con esa idea en la mezcla de estas dos evidencias, los científicos creen que por tanto, debe de ser una de las especies más antiguas del género humano. Para ello además, ponen sobre la mesa sus grandes molares, que son más propios de los Australopithecus que de los humanos en sí, igual que su pequeño cerebro. Su capacidad de 513 cm3 ciertamente supera el de cualquier Australopithecus, pero queda bastante por debajo de cualquier otra especie humana posterior.

Todos estos datos aportados por las evidencias físicas (los huesos en sí) son importantes, pero no suficientes. Queda la parte básica e incomprensible (a medias) de este descubrimiento, bautizado como Homo Naledi (“Naledi” quiere decir estrella en sesotho, una lengua local). Por que sí, ya tiene nombre, y se le ha incluido en un género, el homo… sin tener aún su datación aunque sea aproximada y teniendo en cuenta los datos que se han podido obtener de su morfología (masticación, locomoción y manipulación) y aunque posea detalles que lo harían encajar dentro del grupo Australopithecus. Y es que, todos los restos además de aparecer en una cueva oscura, no incluyen restos animales cerca, lo que facilitaría bastante su datación y lo que ha llegado a pensar que no lo tienen porque, fueron enterrados, algo que sí hacia el género homo y no lo hacían sus antecesores.

No quiero que todo esto se vea como una crítica al completo, porque no lo es, y menos viniendo de alguien que sea como fuere, es sólo una simple aficionada. Quiero insistir en que para avanzar en esta ciencia hay que descubrir, y sin duda alguna es un gran descubrimiento. Pero aportar o lanzar hipótesis al viento sin pruebas tales como una datación, es tirarse piedras al propio tejado. Creo, humildemente, que se han aventurado a soltar hipótesis, en vez de sencillamente mostrar datos, que es lo que tienen realmente mientras no sepan la edad de los fósiles.

Datar es lo más difícil que un arqueólogo o antropólogo puede hacer sin duda alguna, y no puede hacerse a la ligera. El hecho de localizar estos restos en una zona donde la datación se complica aún más por no existir restos de otras especies de animales o plantas, lo hace un reto mayor aún. Que los restos pueden acoplarse por tipo a uno su otros es lo que se ve, pero lo que no se ve, el pasado en sí, el momento, es lo más complicado. Pero sin duda, también lo más bonito, rellenar el puzzle.

Hoy día ya tiene nombre la rama de estudio que podría arrojar luz a toda esta amalgama de datos físicos: el estudio Tafonómico. La Tafonomía es una rama de la evolución humana. Con ella, arqueólogos y paleontólogos tratan de averiguar lo que pudo suceder en tiempos muy remotos desde el momento de la muerte de los seres vivos hasta que sus restos fósiles son desenterrados. Esta ciencia estudia pues como se formó el fósil que se ha localizado y cómo se ha formado todo un yacimiento. Al principio esta rama vista por alguien totalmente ciega como yo podría decirse que me parecía mágica, y siempre pondré el mismo ejemplo para entenderlo. Sólo hay que echarle un poco de imaginación.

Año 2115… Vamos a suponer que la Humanidad no se ha extinguido y el planeta aún nos acoge. Pero vamos a suponer también, que se ha producido algún tipo de holocausto que ha diezmado la población, nuestros recursos, y que hemos tenido que mantener nuestra historia mediante el boca a boca perdiéndose tras el holocausto mucha información sobre la historia que teníamos. Echemos de nuevo imaginación y pensemos que de los humanos que aún existen, se ha creado un grupo élite de científicos que tratan de esclarecer nuestra historia antigua (la de nuestro presente vaya). Y en una de las excavaciones que realizan, se topan con una estatua de mármol gigante de una persona, ataviada de forma extraña y que señala con su dedo hacia el horizonte… ¿Qué interpretaciones se pueden dar al respecto de algo así? Seguro que se nos pasan montones por la cabeza. Que se ajuste a la realidad que conocemos del ejemplo, es otra historia. El contexto en arqueología lo es todo. Y la datación y la tafonomía van cogidas de la mano. Este ejemplo es de lo más absurdo porque nuestra estatua ni siquiera es un resto biológico (como lo son los restos fósiles encontrados), pero sí sirve para entender que rellenar los huecos, de fácil no tiene nada. Es casi…Magia.

Espero que los estudios que se están haciendo y en los que España está incluida, con sus grandes expertos en la materia, desde el MNCN (Museo Nacional de Ciencias Naturales), así como los grandes expertos que trabajan en la Sima de los Huesos de Atapuerca, en Burgos, den a la luz los trozos del rompecabezas que nos faltan. Ellos con total seguridad dejaran a un lado todo lo que tenga que ver con adelantarse a la información mediática para centrarse en acercarse a las hipótesis que aclaren la situación en que se han encontrado. Interpretar qué pasó, como llegaron aquellos individuos a ese lugar sin evidencias depredatorias ni carroñeras, cómo murieron, quién acabó con sus vidas y cómo acabaron allí es todo un reto. Y estudiando cómo se creó el fósil encontrado, desde que ocupó ese espacio hasta el día en que se encontró, arrojará luz al cómo, cuando y por qué estaban allí.

Al “Homo Naledi” le queda una larga caminata a partir de ahora. Y aunque mi opinión diga que quizás se han adelantado demasiado a lanzar hipótesis sobre los restos estudiados hasta ahora, lo bueno de esta ciencia es que tarde o temprano, esa datación lo dirá todo.

Imágenes en HD de los restos de Naledi

Reportaje en la revista ELifeSciences Sobre Naledi

Reportaje de la Revista National Geographics


Feria del Libro de Madrid 2015


Supongo que a estas alturas hacerle publicidad es bastante absurdo: todo el mundo conoce a Javier Sierra.

Quiero aprovechar a sabiendas de que esta semana ha comenzado la Feria del Libro de Madrid, para animar a todos aquellos que aún no lo han hecho, a leer alguno de sus libros.

Por desgracia, no puedo ser nada imparcial a la hora de poder recomendar alguna de sus obras, si aún no habéis leído ninguna. Podría recomendaros su última publicación: “La Pirámide Inmortal”, basada en aquella primera novela dedicada a Napoleón y titulada “El Secreto Egipcio de Napoleón”. Pero lo que sí puedo decir es que por nada del mundo, afamado y devorador lector, podéis perderos, ni “La Cena Secreta” ni “El Maestro del Prado”.

Ya he posteado en alguna ocasión sobre “La Cena Secreta”. Lo hice a mi regreso de poder contemplar precisamente la obra de Leonardo Da Vinci, en Milán.

Pero de la que aún no he comentado ni hablado hasta ahora por aquí, es de “El Maestro del Prado”. Sinceramente es un libro que sencillamente hay que leer. Así que no quiero destrozar su magia contando por aquí de qué va, o qué vais a encontraros… Merece sencillamente la pena descubrirlo.

“El Maestro del Prado” – Javier Sierra

Aprovecho para indicaros que el propio Javier firmará sus novelas este fin de semana en La Feria del Libro de Madrid (6 y 7 de Junio), en El Retiro en dos casetas, en dos días diferentes y dos horarios distintos. No podré llevar mi ejemplar de éste libro porque ya me lo firmó en su día… y tampoco el de “La Pirámide Inmortal” por aquello de que lo adquirí vía ebook, tendré que rebuscar entre mi biblioteca hasta localizar alguno (si logro encontrarlo) en el que no haya aún puesto su firma y su dedicatoria, siempre tan cercana.

Me firmó allá por Junio del 2005, en la Feria del Libro de Madrid “La Cena Secreta”, cuando me enteré por casualidad de que estaría allí tras coincidir también por casualidad en un foro sobre Egipto en el que él accedía con seudónimo (igual que yo) para colaborar y pude preguntarle a tiempo sobre el día y la hora del evento.

Feria del Libro de Madrid Junio 2004

Ahora que lo pienso… han pasado diez años de aquello. Diez años desde que aquel libro le catapultara (por fin y definitivamente) a ser quién ahora es. Un escritor consagrado repleto de grandes historias que contar. Cosa que ha hecho sin decepcionar en ningún momento año tras año.

Él siempre será “Picatrix” para mí, aunque a estas alturas dudo que recuerde el seudónimo de “Amaunet” de entonces y de aquel foro, y con el que en varias ocasiones firmó mis libros. Lo que sigo esperando de él, es que algún día escriba justamente sobre eso: sobre Picatrix.


Lo que un día fue… mañana volverá a ser


Puedes leer, buscar e informarte sobre el trabajo de un arqueólogo. Puedes haber leído sobre esos grandes descubridores de todos los tiempos que contemplaron por primera vez culturas que hoy forman parte de los libros de texto (Carter, Champollion, Mariette, Schliemann…) y sin los que a día de hoy, no podríamos contemplar sus hallazgos en todo el planeta. Puedes haber visitado museos de muchos rincones del planeta y contemplado piezas de increíble belleza de épocas remotas. Puedes haber memorizado épocas, faraones, reyes, emperadores y haber imaginado como serían sus hogares, sus palacios, o sus imperios.

Todos estos detalles, se pasan por la cabeza cuando contemplas un objeto prehistórico recuperado y conservado, quién lo hizo, cómo se hizo, para qué se hizo, dónde se hizo o por qué se hizo… Un arqueólogo es un periodista: uno que busca de verdad La Verdad. Que debe ser sincero con lo que descubre y mostrarlo tal cómo es, sin que su ideología, su política o la influencia de terceros pueda modificar esa verdad de un pasado, para un futuro.

Puedes estar toda la vida empapándote con cada momento de la Historia del Planeta, del antes del Hombre y de su camino a lo que hoy somos. Y todo lo que has leído o aprendido de repente deja de tener ningún sentido hasta que por primera vez, pones el pie en una excavación. Entonces comprendes que todo ese conocimiento se queda pequeño, y que las personas que están ahí, haciendo ese trabajo, son mucho más aún de lo que tan sólo suponías. Y que una cosa es imaginar como podría haber sido, el Mausoleo de Halicarnaso, el Faro de Alejandría o las murallas de Ilión. Y otra muy distinta, estar de pie en una prospección arqueológica donde se ha extraído pedazo a pedazo cada trozo de roca, cerámica, hueso además de un montón de arena para comprender un conjunto en un espacio de ahora, y ubicarlo en un espacio de hace siglos.

Nada puede compararse a tener la oportunidad de visitar un lugar donde los arqueólogos trabajan en ese mismo momento. En ese instante comprendes más aún, que la vida de unas personas hace siglos es importantísima y pueden dar información que a simple vista puede parecer poco importante por ser sencillamente gentes que en su día eran tan normales como cualquiera de nosotros en nuestra época.

Nunca pensé que tendría esa oportunidad, la de ver in situ una prospección arqueológica. Así que sin duda puedo decir que ha sido todo un privilegio.

La tardanza en publicar esta experiencia, se debe a que deseaba tener toda la información lo más completa posible y eso lleva su tiempo, además de la necesidad de que la propia excavación concluyera y a ser posible, se publicara.

Hoy día, casi con seguridad el futuro Hotel Boutique La Luna, se prepara para hacer del rincón elegido en el centro de Valencia, un futuro lugar en donde turistas de todo el mundo podrán alojarse en sus habitaciones y contemplar con respecto, a tiempo real el lugar que es hoy y a la vez el lugar que fue hace siglos. Y el destino, la casualidad o el universo ha dicho que lo que mañana será un hotel… hace siglos también tuvo esa misma función. Los viajeros del mañana, serán viajeros del pasado, tal y como lo fueron los viajeros de hace siglos.

La excavación realizada en ese lugar, permitió conocer varios niveles diferentes: En el nivel superior (más reciente) de principios del siglo XX, del que se han recuperado varias columnas de fundición que serán utilizadas de nuevo en el futuro edificio para deleite de los futuros visitantes del mismo. Una segundo nivel del siglo XIX bajo este primero, donde puede apreciarse una casa con varias estancias y un patio interior con pavimento empedrado de piedra de río, que era algo bastante común para el paso de los carruajes de caballos de la época. Bajo esta zona, un tercer nivel, apareció una vivienda del siglo XVII con habitaciones de suelo de baldosas típicas de la zona con hermosos colores y motivos, y por último bajo ésta y como cuarto nivel ya en época medieval, una casa de época islámica que me mantuvo en pie de los siglos XIV a XV, muy posiblemente con estancias cubiertas por alfombras y paredes con enlucido blanco, con un precioso jardín con varios árboles y un sistema de riego para el mismo.

Dejó aquí el blog de los dos arqueólogos de la excavación para aquellos que deseéis ver las imágenes tomadas de la zona a la espera de la publicación de todos los detalles encontrados (que espero poder leer… por no decir memorizar). Podéis visitarlo aquí. Si deseáis más información sobre ellos, podéis visitar también su revista digital en este otro link. Aprender de ellos es todo un lujo. A su lado, y como simple enamorada/estudiante freelance/autodidacta de Prehistoria, Historia Antigua, Arqueología y todos los campos que la rodean, uno se siente vacío de conocimiento y con una enorme necesidad de empaparse de cada detalle de conocimiento por su experiencia.

Curiosamente, al final casi de la excavación y en un rincón donde parecía clara la presencia de restos de hollín, salió a la luz lo que en un principio podría haber sido un simple horno. Quizás uno donde cocinar, o quizás donde crear bellas vasijas… al final y tras limpiarlo por completo, parece que descolocado en el tiempo, dio señales de ser una caldera de época cristiana (en un nivel intermedio entre la vivienda islámica y la vivienda del siglo XVII) que fue construida allí para dar calor a los visitantes de la fonda o posada a la que sus dueños pertenecía.

Así que la historia cierra el círculo de ésta manera…

cita: “La Prehistoria comparte con la Astronomía el privilegio poético y metafísico de dar al hombre una idea de su pequeñez, la primera en el tiempo y la segunda en el espacio”.


Vivir bajo la montaña


POMPEII - The Last Day

El año 79 d.C fue un año bastante común que empezó su andadura en viernes, según el calendario juliano, que era el calendario oficial de la época. Comenzó siendo llamado “el del séptimo consulado de Augusto y Vespasiano”. El emperador Vespasiano y su hijo Tito ejercían juntos por séptima vez.

No fue hasta agosto de ese año, durante los días 24 y 25 de ese mes cuando la vida de cientos de personas cambió radicalmente. La vida se detuvo para ellos, y el tiempo quedó estático para nosotros.

El 24 de agosto, entre las 12.00 y las 13.00 h, los habitantes de Pompeya miraron hacia el monte Vesubio y vieron como un extraña nube tomaba forma amenazante.

Hoy en día, hay bastantes dudas sobre lo ocurrido. Gracias a las excavaciones de las tres ciudades arrasadas por la erupción del volcán (Estabia, Herculano y Pompeya), han salido a la luz detalles que marcan nuevas ideas al respecto.

No fue hasta 1738 y 1748, cuando Herculano y Pompeya respectivamente volvieron a ver la luz. El Rey Carlos III de España, promulgó las excavaciones en la zona localizando ambos yacimientos arqueológicos que hoy en día, son conocidos y visitados por miles de personas.

En enero de 2015, hemos sido capaces incluso de poder recuperar gracias a la tecnología de Rayos X, el contenido de cientos de papiros enrollados que fueron localizados entre los restos de Herculano, y que fueron descubiertos hace 260 años y de los que no se ha podido saber hasta ahora su contendido, debido a su extremada fragilidad.

Los papiros, forman parte de la única biblioteca del mundo clásico antigua, que ha llegado a nuestros días. La biblioteca, conocida como Villa de Los Papiros, fue localizada en Herculano a finales del siglo XVIII por Karl Jacob Weber que excavó en la zona y que hasta entonces había permanecido en silencio, esperando poder ser leída. Ahora se sabe, que el estilo de escritura del rollo analizado es similar al de otros papiros herculanos escritos por Philodemus, un filósofo epicúreo. Y se cree que quizás fue redactado en algún momento del segundo cuarto del siglo I a.C.

march44georgerodger Los trabajos arqueológicos en la zona han sido constantes desde que se descubriera. Sólo la Segunda Guerra Mundial, y los bombardeos en la zona detuvieron los trabajos (y también pusieron en riesgo los restos y posibles hallazgos) Tanto fue así, que el Vesubio volvió a activarse lanzando humo y ceniza durante la guerra, y nadie le tuvo en cuenta. Los avances tecnológicos posteriores han ido dando forma a muchos detalles nuevos.

Hoy se tiene claro, que tanto Pompeya como Herculano sufrieron terremotos previos a la gran erupción que arrasó ambas ciudades. Herculano fue mucho más afectada que Pompeya dada su mayor proximidad a la ladera del Vesubio. También se baraja la posibilidad de que la erupción se produjera en otoño, y no en verano, dados los restos de las semillas y frutas que quedaron sepultadas bajo mantos de ceniza y que son más típicas de meses entre el otoño e invierno. Hasta ahora la fecha que se tenía en cuenta es la dada por Plinio el Joven, que relata lo ocurrido en sus cartas sobre la erupción del Vesubio. Él fue testigo de primera mano, dado que escribió a Tácito sobre la muerte de su tío, Plinio el Viejo, en Pompeya. Precisamente el propio Plinio comentaba que días previos a la gran erupción hubo muchos temblores en la zona. Así que dado los datos obtenidos en la excavación, es posible que la traducción de sus cartas en la Edad Media, tuvieran errores.

También es un error pensar que todos sus habitantes murieron. En Pompeya se calcula que había entre 6.500 y 25.000 personas, mientras que en Herculano vivían unos 5.000 habitantes. Teniendo en cuenta los restos encontrados en ambas localizaciones, en Pompeya se han localizado unos 2.000 cadáveres, mientras que en Herculano unos 350. Muchas casas estaban vacías, y dentro se han localizado tesoros familiares. Esto indica, que dados los terremotos producidos en la zona, hubo mucha gente que optó por marcharse antes de la catástrofe, ya advertidos previamente dadas las erupciones anteriores, pero sobre todo por los graves terremotos anteriores.

Si se ha podido hacer recuento de los cuerpos, ha sido gracias a la ingeniosa idea de inyectar escayola en el vacío dejado por la muerte, creando moldes humanos que nos han permitido saber de ellos. Evidentemente, aquellos que prefirieron quedarse fueron literalmente arrasados. El Vesubio comenzó por lanzar por su cráter, humo, ceniza y piedra pómez. Las rocas en su caída hundieron techos y sepultaron a sus habitantes dentro. Aquellos que se libraron de las rocas, fueron asfixiados por los gases tóxicos, o carbonizados por el flujo de aire abrasador que avanzó hacia Herculano primero a 30 metros por segundo y a 400 grados de temperatura.

Pompeya, algo más alejada, recibió temperaturas menos ardientes pero la costra de ceniza volcánica debió de asfixiar a muchos de ellos. La hermosa villa quedó enterrada bajo más de veinte metros de ceniza. La misma columna que alcanzó 32 kilómetros de altura antes de caerles lentamente encima durante dos largos días.

La fascinación por las ciudades que un día el Vesubio arrasó es tal, que el magnate John Paul Getty reconstruyó en los años setenta uno de los edificios pompeyanos, reconstruidos a través de los planos originales de Weber, en su residencia de Malibú, en California.

Hoy día, la ciudad de Nápoles es la población con mayor cantidad de habitantes bajo el volcán. Aquel año 79 d.C, sus habitantes se libraron de la catástrofe que arrasaba a sus vecinas poblaciones debido a que el viento soplaban en dirección contraria. Desde 1994, no se ha producido ninguna erupción más, y la tecnología a día de hoy mantiene monitorizado cualquier movimiento sísmico en la zona, así como el estudio de los gases y el magma bajo él. Una de las visitas que mayor turismo trae a la zona, es precisamente el poder acceder a su cráter. Toda una excursión que te lleva a lo largo del lugar donde un día el fuego de su magma arrasó todo aquello por donde pasaba.

Vesubio

Foto tomada de Flickr, copyright © 2014 J.M. Barcia